Como sabéis, la Xunta de Galicia ha aprobado las llamadas “Normas do Hábitat”, que constituyen un conjunto de medias que buscan, en teoría, mejorar la habitabilidad de las viviendas que se construyan en el futuro.
Desde el PP de Narón estamos a favor de una ordenación racional del urbanismo y de la construcción; sin emabrgo, al igual que han hecho otras instituciones, no estamos conformes con la regulación que se ha hecho de este tema.
Por ese motivo, hemos sometido a debate en el pleno del pasado mes de mayo una moción solicitando una nueva regulación de esta materia. Fue aprobada con los votos a favor del PP y de Terra Galega y con los votos en contra del PSOE y del BNG.
A continuación, os transcribimos el texto de la moción:
O Grupo Municipal do Partido Popular, ó amparo do disposto nos artigos 91 e 97 do Regulamento de Organización, Funcionamento e Réxime Xurídico das Entidades Locais, presenta a seguinte Moción para o seu debate en Pleno.
EXPOSICIÓN DE MOTIVOS
As “Normas do Hábitat Galego” que ven de aproba-lo Consello da Xunta a proposta da Consellería de Vivenda e Solo, pretenden marca-las calidades mínimas coas que se deben construí-las novas vivendas.
Estas normas substitúen ó actual Decreto de Habitabilidade do ano 1992 e recollen tódolos parámetros de como deben construírse as vivendas en Galicia, sexan protexidas ou de prezo libre.
Estamos de acordo co obxectivo global da mellora das condicións das vivendas en canto supoñan a mellora das condicións de vida dos cidadáns; sen embargo, o Decreto de habitabilidade aprobado pola Xunta de Galicia, na súa actual redacción, presenta moitos aspectos que, aplicados na práctica, suporán evidentes prexuízos para os veciños.
Por suposto, o PPdeG está a favor de todas aquelas medidas que supoñan un aumento da calidade da vivenda e do hábitat dos veciños pero, precisamente por iso, entende que este obxectivo se debe perseguir baseándose na obxectividade e no rigor e non mediante normas improvisadas que suscitan o rexeitamento xeral.
A Constitución Española garante a autonomía dos concellos para a xestión dos seus respectivos intereses. Sen embargo, as normas do hábitat galego aprobadas, supoñen unha inxerencia e un ataque á autonomía local, toda vez que, segundo teñen manifestado xa moitos técnicos independentes, poderían chegar a colisionar mesmo cos Plans de Ordenación Municipal. Trátase, en consecuencia, dunha norma claramente intervencionista.
A día de hoxe, tódolos sectores implicados manifestan a súa preocupación polos efectos negativos que se derivarían da súa inmediata entrada en vigor: invasión na autonomía municipal, encarecemento dos prezos das vivendas de ata un 30%, parálise dos planeamentos en redacción (nomeadamente, para os concellos que os están a tramitar), exceso de regulamentación, discrecionalidade da Consellería de Vivenda para eximir do cumprimento da norma, etc.
Boa mostra da preocupación xerada por este Decreto é a saturación que, dende a publicación do mesmo, están sufrindo os servizos urbanísticos dos concellos galegos, recibindo un “aluvión” de solicitudes de licenzas de construción antes da súa entrada en vigor.
Trátase dunhas normas que, como advirte o Consello Consultivo de Galicia nos dous ditames emitidos, invaden competencias que non son propias da Consellería de Vivenda e Solo, ademáis de que, pola súa imprecisión e ambigüidade, xerarían inseguridade xurídica.
Os informes elaborados polos axentes implicados son contrarios ó texto aprobado pola Xunta de Galicia; de aí a preocupación que neste Grupo Municipal recollemos de todos e cada un deles. A FEGAMP ven de recoñecer explicitamente que as normas en cuestión invaden as competencias da administración local.
Considerando que estamos inmersos nunha crise económica profunda que repercute en todos os sectores produtivos, o Concello de Narón veríase claramente prexudicado pola aplicación deste decreto. Os primeiros prexudicados serían os propios veciños, que sufrirían un aumento do prezo das vivendas, e que logo abarcaría ao conxunto da actividade económica coa conseguinte paralización dos sectores económicos esenciais. Asimesmo, a aplicación do decreto afectaría negativamente na recadación municipal e, consecuentemente, frearía a capacidade prestadora de servizos deste concello.
Por todo o anterior, o Pleno do Concello de Narón insta a Xunta de Galicia a:
1. Derroga-lo actual Decreto das Normas do Hábitat galego co fin de elaborar outra norma que naza froito do consenso coas forzas políticas e sociais, as administración locais (nomeadamente coa FEGAMP) e os sectores empresariais e profesionais afectados, e que permita garantir unha mellor calidade de vida dos cidadáns e non dificulte o desenvolvemento urbano e urbanístico dos concellos galegos.
2. Remitir este acordo ao Presidente da Xunta de Galicia, á Consellería de Política Territorial, Obras Públicas e Transportes, á Fegamp e ó Colexio Oficial de Arquitectos de Galicia.
Narón, 12 de maio de 2008
Por si lo consideráis interesante, seguidamente os transcribimos la defensa del texto presentado, a cargo de nuestra portavoz municipal, Ángeles Díaz Pardo:
Estimados concejales:
Cuando hablamos de la ley del hábitat estamos hablando de la ley más conflictiva que ha parido este bipartito de la Xunta, y digo bipartito porque se aprobó con los votos favorables de ambos grupos: PSOE y BNG.
Cuando una norma nace al margen y encontrada con las opiniones y dictámenes de los organismos administrativos que representan a los sectores que se ven afectados por la misma, y mismo el Consello Consultivo de Galicia, que ha de velar porque se respete la legalidad, tenemos que pensar que las críticas a la misma son realmente fundamentadas y ciertas, pasando de ser meras opiniones para convertirse en dictámenes y, por tanto, dicha norma ha de ser modificada; es imposible su aplicación y, por lo tanto, ha de ser derogada.
¿Qué es lo que realmente tiene esta norma para tener este rechazo tan importante? Tres cosas.
1.- Invade competencias sobre el planeamiento, afectando a cuestiones urbanísticas. No nos olvidemos que esta ley debiera regular cómo tienen que ser las viviendas; sin embargo se mete en cuestiones urbanísticas e invade competencias, tanto de la Consellería de Ordenación del Territorio como de los propios Concellos, entrando en conflicto con los planeamientos aprobados en los mismos. Sirvan como ejemplo las disposiciones sobre alturas y retranqueos. No creo que una vivienda sea más cómoda porque el edificio no tenga vuelo sobre la acera, ni entiendo que ese vuelo sea perjudicial para eliminarlo; es más, aún nos sirve a los viandantes para refugiarnos de la lluvia o del sol.
Por tanto su aplicación es muy dificultosa y por ello ha tenido que crearse un comité asesor.
2.- Es una norma totalmente intervencionista, diseñando de forma taxativa todas las dependencias de la vivienda, anulando totalmente la creatividad de los profesionales; de hecho, es la primera norma que tiene que ir acompañada de una relación taxativa de soluciones habitacionales. Una norma tiene que establecer los principios básicos, por ejemplo la dimensión de una estancia, pero no la forma que ha de tener la misma.
La habitabilidad tiene que determinar dimensiones, no diseños arquitectónicos.
3.- Es una norma totalmente imprecisa, que crea inseguridad jurídica; por ejemplo en la composición del comité asesor de habitabilidad, se establece que estará compuesto, entre otros por los agentes de la edificación que se considere. ¿Quién lo tiene que considerar? Aunque realmente lo que no se entiende es por qué se solicita un consenso que se obvió en la elaboración y aprobación de la ley.
O cuando se habla de la excepcionalidad del cumplimiento de las normas del habitat gallego, se regula que será la Dirección Xeral de Fomento e Calidad da Vivenda a que resolverá sobre tal autorización de la excepcionalidad pero, ¿sobre qué parámetros?
Otro ejemplo de intervencionismo es, por ejemplo, determinar la altura máxima de la parte inferior de una ventana cuando, además, hay 45 cm. No parece una altura suficiente para garantizar la seguridad cuando hay niños, a no ser que se salve con balconada.
Por último, señalar que faltan los mínimos estudios técnicos y socioeconómicos respecto de su aplicación, los cuales determinarían sin lugar a dudas que la consecuencia inmediata de su aplicación será el encarecimiento de la vivienda, siendo ahora el peor momento para su aplicación, en un periodo de crisis en general y especialmente del sector constructivo, el cual soporta una incidencia negativa de la ley que afectará no sólo a promotores y constructores sino a todo el tejido empresarial, social y laboral que directa o indirectamente dependen del mismo.
Por ello, entendemos que no cabe otra posibilidad que la derogación de la norma que ha nacido sin el mínimo consenso necesario para su pacífica aplicación, y la elaboración de una nueva que nazca fruto del consenso con las fuerzas políticas, sociales y económicas y que corrija los errores que se detectan en la actual.
Narón, 29 de junio de 2008